jueves, 29 de mayo de 2008

Qué manera de...

"El lobo ha salido y ha tomado la palabra, Harry, y el lobo era colchonero." Los que me conocéis bien sabíais que tarde o temprano tenía que pasar, y los que no, probablemente me toméis por un subnormal o, incluso, por un cantamañanas destemplado, un oportunista de los agüeros, un frívolo de los afectos y las fobias o, tal vez, lo asociéis sin querer a la cosa de la bipolaridad, o al síndrome Calimero. Era una pulsión reprimida, la vecina tetona tendiendo los sostenes mientras tu mujer cocina arroz con pollo, la novia de tu mejor amigo, menos guapa que la tuya, pero más feromonada y con gestos mejor estudiados. Sí, tengo que confesar que soy del Atleti, que todo mi pasado merengue ha sido una puta pantomima, o quizá, que cada vez gano menos partidos en proporción inversa a los testímulos que distraen mi concentración y mi capacidad de competir. Al igual que el primer beso, que el segundo, que el tercero, que las promesas hechas en los bancos de los parques y los orgasmos que, pasado el tiempo, ya no lo son tanto, renuncio a la plenitud de aquel 20 de mayo de 1998, a las fuentes llenas de señores gordos y catetos con bufandas blancas y los pelos de la panza marcados en sus camisas mojadas, a la seguridad de saber que los domingos me amanecerán con una señorita de confianza acariciándome la incertidumbre de los días de comida china a domicilio. Renuncio a la inercia de ganar, al síndrome de la asimilación progresiva y anodina de la sustancia, porque ahora quiero saborear cada victoria como mi primer trago de absenta en Marsella. Renuncio a la confianza. Porque yo no soy de Monet. Soy de Manet.

10 comentarios:

Nene dijo...

Qué manera de aguantar, qué manera de crecer, qué manera de vivir, qué manera de soñar, qué manera de aprender, qué manera de sufrir, qué manera de palmar, qué manera de vencer, qué manera de sentir...

Calimero, nunca esperé leer esto en tu blog.

El Hombre de la Pústula dijo...

Me la suda el fútbol y me encanta su letrerío, señor.

Claro que éste en concreto no va tanto de fútbol como de hacer las paces con la propia y aberrante naturaleza de uno. Y de lo más importante: el arroz con pollo.

Violeta Jiménez dijo...

Sabía que esto ocurriría. Ya se palpaba en el ambiente, se gestaba en verdad desde lo que yo conozco como siempre. Y el otro día lo pensé, de hecho. Qué poco te pegaba ser del Real Madrid.

Albret dijo...

¡Ahora que tenemos opciones reales de ganar la Champions te subes al carro, oportunista! Aún así, bienvenido al club donde las derrotas no importan pues son habituales y las victorias saben a triple orgasmo. Una pena, ahora que tenía pensado presentarte a Roncero...

Caty dijo...

Me alegra leer que cambies de colores ... mira q ser tanto tiempo sólo blanco. Con lo bonito que es el balnco y azul o el verde y morado.

ernesto dijo...

Ay, catiuska, tu sí que me entiendes...

Paco Torres dijo...

Eres un demagogo de dimensiones dificilmente calculables...

cibeles contra neptuno dijo...

buena manera de desvincularte de la victoria anticipada y sustituirla por la incertidumbre y el cosquilleo a cualquier "partido"... Viva el Atleti!!!!

Carlos dijo...

¡Dios santo, que pasión futbolera..!! y por lo poquísimo que yo sé de cosas balómpedicas, una pasión un tanto oportunistilla.. jejeje

ernesto dijo...

Todas las pasiones son oportunistas y, si me apura, hasta oportunas, amigo Carlos. Un saludo.