miércoles, 1 de abril de 2009

Desintentar

Dicen los empiristas que hay que pensar y vivir acorde a la experiencia. Y una mierda. Encuentren el gozo en hacer algo contra toda lógica, y fracasen en el intento, una y otra vez, hasta pulir su técnica y equipararla a la pericia de un chimpancé pelando un cacahuete en el estrado del Congreso de los Diputados. Y no acierten al tratar de metérselo en la boca. Y descojónense, que es gratis, oigan; háganlo en la penumbra, mientras ahí afuera el bombardeo se agudiza y los rostros se van tensando, se estiran y se asimilan a caretas de tragicomedia. Polarícense, pero con estilo, pues sepan ustedes que la suciedad, tan sensible a lo gravitacional, tiende a ocupar los espacios cóncavos del medio, apilándose. Tiren las caretas de cartón a la basura, y fabríquense un par con algún material precioso que deje traspasar la luz a ciertas horas del día y según la incidencia del sol. Una para antes de hacer el amor, otra para después. Háganlo en casa. Truquen su caleidoscopio, utilícenlo del revés. Vean lo blanco negro, lo negro blanco. Una vez, mi psicoanalista me advirtió de que era el momento idóneo para empezar a intentar cosas. "Y una mierda" -le dije sin decírselo. "Es el momento para empezar a desintentarlo todo."

Desintenten. Prueben a mear hacia arriba. Resulta realmente reconfortante reparar en las rendijas del rellano rellenas de residuos. Y no acudan al trabajo, por dios. En su lugar, compren lotería caducada y siéntense en la acera a observar los caminos invisibles que otros trazan. Traten de hacer tropezar con la mirada a aquellos que presenten un menor aplomo, y mimeticen el mecanismo de trastabillarse. Sosecorp sol natreivni, vacilen a la hora de subir al autobús, sientan verdadero pánico ante la posibilidad de olvidarse de cómo se traspasa una puerta. Desaprendan, vayan gateando a ver a la suegra y sean absolutamente incapaces de pronunciar una palabra, de comerse un yogur, de descifrar la hora en el reloj de la cocina de su amante. Desanden, o alguien les sugerirá que se dirijan hacia alguna parte que ustedes, probablemente, no han elegido. Hagan esto, o hagan lo contrario, pero háganlo antes de que les entren ganas reales de hacerlo y no tengan excusa para no llevarlo a cabo. Atenten, premeditadamente, contra sí mismos; cuéntense una y otra vez la verdad de las cosas y llórense los unos a los otros a la hora de los descubrimientos.
Y muéranse, esto sí, hagan el favor de intentarlo.

9 comentarios:

el náuGrafo dijo...

Esto me ha recordado a un documental llamado UNDO, que le recomiendo vivamente. Yo me voy a dedicar a descagar lo cagado, a desdesvomitar lo potado, a desdesandar lo andado, a desesperar las esperar, a descafeinar los descaféses, a desapaciblear los tiempos, a despeinar los vientos, a destronar a los destronados, a descojonar las risotadas falsas, a desagraviar a los desmantelados, a desatar tormentar anudadas y a despotricar contra los potrillos. Dése el gustazo, diéselo. Buen post.

Tu psicoanalista. dijo...

No importaba la forma de llamarlo. Utilizar un modo u otro sólo determinaba la dirección de nuestros actos. Y el sentido de los tuyos los elegías tú. Lo importante era que resultase. Y resultó. Próxima cita el mes que viene.

Violetera dijo...

Alegato anticobardes, do los haya, con el aliciente de no haberlo escrito de forma directa, para que los cobardes no puedan entenderlo en toda su plenitud, los que no se lo merecen. Este texto es una biblia en sí y quien no quiera verlo debería morir ahogado después de intentar tragarse un cacahuete mohoso lanzado al aire, como una posibilidad muerta que desciende para matarnos a la velocidad de la gravedad. Bravo, bravo y mil veces bravo, payo.

Anónimo dijo...

El texto es una preciosidad, y estoy con Violeta, quien no quiera ver el arte en tus líneas debería morir a picotazos por una bandada de cuervos.
Y despues vendidos los huesos para la fabricación de maracas.

Violetera dijo...

JAAAAAAAA, adoro las maracas.

chiquitacubana dijo...

cronopio veindicativo, vale.

Pepa Puncel Repáraz dijo...

PRIMER MANIFIESTO DADA (1918)
Tristan Tzara

Seguro que ya conoce los manifiestos de Tristan Tzara, el del 1918 es el mejor.Yo dudo de que el nihilismo sea una postura ética, mas bien es una postura estética... Pero me pregunto si se pueden separas los dos conceptos. ¿Acaso lo ético se puede dar sin que se dé, inevitablemente, el hecho estético?

Un saludo

Anónimo dijo...

jajajajaaa

Sr. Miyagi dijo...

Tiene un algo cortazariano. Muy bueno, Pijo.