sábado, 22 de marzo de 2008

El esquiador dadaísta 1:3

Un esquiador de credo dadaísta nunca respetará postulados ajenos. Actuará, no obstante, con cierta ambigüedad a la hora de debatirlos, si es que no hay más remedio y teniendo en consideración matices diversos:

- Evitará la confrontación directa en asientos paralelos de autobús o ante individuos que portan utensilios de pesca.
- Buscará el modo de entrar a un locutorio y solicitará el uso del retrete. Una vez allí, la metodología se torna dispar y confusa, quedando el desenlace a merced del esquiador.
- Acompañará cada aseveración con un leve gesto de complicidad fingida, aderezado con un fuerte pisotón y media vuelta antes de proceder a abordar una nueva cuestión.
- Propiciará la muerte instantánea del subconsciente, para evitar lastres irreversibles de inesperadas consecuencias en la psique.