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sábado, 24 de mayo de 2008

Así en la muerte como en la vida

Muéstrame las páginas obtusas,
enséñame la destreza del estar,
como si nada fuera relevante,
así en la tierra como en el cielo.
Guardo un par de excusas
orientadas a extirparme;
es el momento de prender
nuevos fuegos en la luna.
Mírame, acaso yo no puedo
inventarme nuestra muerte
parda en la negrura.
Unidos por el pecho
tantas veces denostado,
ahora empuñamos la mirada
vacía y virulenta,
imantada en el ocaso
de la fuerza vespertina,
así en la muerte como en la vida.

lunes, 19 de mayo de 2008

Me dejo de rodeos

Me dejo las palabras
en los cantos de las hojas
que arranco en cada plaza
una vez por cada hora.
Inundo los portales
en la luz de la zozobra, 
regando los umbrales
oxidados de tu alcoba.
Me dejo los zapatos
olvidados en tu alma;
rara vez los he soltado
ignorando la nostalgia
reincidente del cansado.

domingo, 18 de mayo de 2008

Advocación terrena

Para romperte los esquemas,
incido en lo de siempre,
tratados de impaciencia,
indicios que se tuercen.
Tengo una tendencia
a desechar la suerte.

Ridículo es el paso,
incluso irreverente,
de la angustia masticada,
revelada en dos vertientes.
Una, que despierta,
enmarcada entre tus dientes,
jóvenes, pero helados.
Otra, impertinente.

Entiendo tu postura,
sirva este despiece.

Para romperme los esquemas,
uso tres palabras,
tinta, sexo, espera,
a tu boca hipotecadas.

sábado, 17 de mayo de 2008

A 59 segundos del final

Quiero y no puedo, mas
una vez pude odiarte,
ingenuo, nadie,
en el momento de decir que
rara vez conocí
otra como tú.

Fríamente lo espero,
(h)oradando la pared,
las palabras muertas,
los enigmas, los silencios
asumidos sin modestia,
recogiendo en una muestra
mis mentiras bien contadas,
escondidas como restos.

Alguna vez te sentí.

Mi angustia me recuerda,
al vuelo de un insecto,
mareando un suicidio
en el cristal imposible;
nunca es imposible.

Mirándote la boca,
el sexo dibujado en
nupcias estrenadas,
días entregados a lo
irrelevante,
zarpando a otro abismo
a bordo de un papel vacío,
buscando en el cielo
abierto y cerrado, de tus
labios.